| Etenim fortasse quae vulgo fortuna nominatur, occulto quodam ordine regitur; nihilque aliud in rebus casum vocamus, nisi cuius ratio et causa secreta est: nihilque seu commodi seu incommodi commodi contingit in parte, quod non conveniat et congruat universo. |
Quizás lo que el vulgo llama buena o mala suerte está gobernado por una especie de ordenamiento oculto; y no llamamos 'casualidad' en los acontecimientos más que aquellas cosas cuya causa y razón permanecen escondidas [para nosotros]: y nada, ya sea favorable o desfavorable, sucede en parte alguna que no convenga y concuerde con el todo universal.
(S. AGUSTÍN, 'Sobre los académicos' I) |